jueves, 30 de diciembre de 2010

En el quicio de mi puerta

Autores: Murillo y Gordillo
Todas las noches salía, 
a esperarlo en el zaguán,
por si mi novio venía, 
sobre su potro alazán. 
Con el trote del caballo, 
me trajo el viento un cantar:
Ay, un beso de abril y mayo, 
y un nos vamos a casar.

Que canten los manantiales, 
y la luz del sol que sale. 
Cuando tenga un hijo tuyo,
que imagen del padre sea, 
y que tus ojos los vea, 
cuando me miren los suyos
Esté dormida o despierta, 
contigo estaré soñando,
ahora y siempre,
viva o muerta. 
en el quicio de mi puerta, 
siempre te estaré esperando.

Cuando se fue ya llevaba, 
en el hombro su fusil, 
mi corazón lo esperaba, 
soñando verlo venir. 
Una noche trajo el viento, 
ecos de un claro clarín. 
ay, me dijo un presentimiento, 
ay, que me quedé sin ti.

Que cesen los manantiales,
y llore el sol cuando sale.
De luto estaré ese día, 
si el hijo que tú me dieras, 
España me lo pidiera, 
yo también se lo daría. 
Esté dormida o despierta, 
contigo estaré soñando,
ahora y siempre,
viva o muerta,
en el quicio de mi puerta,
siempre te estaré esperando.
En el quicio de mi puerta - Marife de Triana

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