martes, 15 de febrero de 2011

Consolación, la de Utrera

Autores: Román y García Tejero
Entre todas las flamencas de La Bizcocha,
ramillete de rosa temprana,
una niña con ojos de menta, 
morena y graciosa, su cante desgrana.
Dicen que vino de Utrera,
con historia y ambición,
diecinueve primaveras,
se hace corta esta canción

Consolación, la de Utrera,
por un querer de perdición,
se echó a rodar por los caminos,
Consolación, la de Utrera,
por el dolor de una traición,
cambio de rumbo su destino.
Muy poquita confianza,
que la niña es de cuidado,
y en la miel de su esperanza,
hay veneno camuflado.
Te libre Dios, compañero,
de que lo mismo que un ciclón,
sus diecinueve primaveras,
te digan: "Como te quiero",
porque no tiene corazón,
Consolación, la de Utrera.

Al café de La Bizcocha, llegó de Utrera, 
un campero de rumbo gitano,
y la niña morena y graciosa, como una pantera,
saltó faca en mano.
Mirame, bien a la cara,
para que sepas quien te dío,
piensa un poco y arrepara,
que te mato por ladrón.

Avisenle a los tricornios,
para que vengan preparados,
se llamaba Juan Antonio,
y con otra está casado.
Te digo adios, compañero,
que ya pagaste tu traición,
y el ser tan malo como eras,
si no me matan, me muero,
porque no quiere ni el perdón,
Consolación, la de Utrera.
Consolación, la de Utrera - Conchita Bautista

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