martes, 7 de diciembre de 2010

Como castigo de Dios

Autores: Quintero, León y Quiroga
Yo tuve la culpa de lo que ha pasado,
yo he sido la causa de tu perdición,
yo, que su cariño flamenco y honrado,
cambié en remolino de mala pasión.
Por qué aquella tarde llamé a su herrería,
por qué como un viento me entré por su fragua,
por qué bajo un techo que no merecía,
tomé de aquel hombre su pan y su agua.

Y por qué de mis porqués,
por qué si no lo quería,
por qué me dejé querer.
Bendito, bendito sea
tu pelo más negro 
que noche sin luna.
Bendita, bendita sea
tu cara gitana, 
de piel de aceituna.
Benditos tus clisos
cuando me miraron,
benditos tus rizos
que me acariciaron.
Bendita, bendita tú
que con palabras de amores
viniste a ponerme flores
en los clavos de mi cruz,
en los clavos de mi cruz.

Yo fui quien con otro pasó por su lado,
fingiendo no verlo junto al callejón;
yo fui la causante que aquel desgraciado
hiciera una muerte pa su perdición.
¿Porqué no se para la sangre en mis venas?
¿Porqué no me prenden si fui su cuchillo?
¿Porqué no me ponen cargada de cadenas
y juntos nos llevan al mismo presidio?

Y por qué de mis porqués,
por qué me muero de pena,
y no puedo estar con él.
Maldito, maldito sea
mi pelo más negro 
que noche sin luna.
Maldita, maldita sea
mi cara gitana 
de piel de aceituna.
Malditos mis clisos
cuando te miraron.
Malditos mis rizos
que te acariciaron.
Maldita, maldita yo
que te traje mala suerte,
y que merezco la muerte,
como castigo de Dios,
como castigo de Dios.
Como castigo de Dios - Luisa Ortega
Gracias a Carlos, del canal de youtube carlos1946ify que nos ha facilitado el audio de esta preciosa copla.

Juan León

Autores: León, García Padilla "Kola" y Quiroga
Mas flamenco no lo había,
en la villa de Madrid,
cuando fue de Andalucía,
a la corte a presumir.
Y con Cúchares y El Tato,
en el Café de la Unión,
se ufanaba de arrogancia,
el torero Juan León.

Como reluce, como reluce,
la gran calle de Alcalá,
como reluce, como reluce,
cuando suben y bajan,
los andaluces, los andaluces,
y reluce más que el sol,
cuando con su traje corto,
la pasea Juan León.

A Paloma, moza brava,
puso cerco Juan León
pero ella se burlaba,
del mocito rondador.
Curro Cúchares y El Tato,
en el Café de la Unión,
un cantar muy conocido
dijerón al fanfarrón.

Ya no reluce, ya no reluce,
la gran calle de Alcalá,
ya no reluce, ya no reluce,
cuando suben y bajan,
los andaluces, los andaluces,
que al torero Juan León,
una madrileña guapa,
le ha robado el corazón.
Juan León - Marife de Triana

lunes, 6 de diciembre de 2010

Habaneras de Sevilla

Autores: Carlos Cano y Antonio Burgos
Aún recuerdo el piano 
de aquella niña 
que había en Sevilla, 
la novia del embarcado, 
nunca la siesta dormía.
Sola en los corredores 
de mecedora, 
de consola y lorito, 
sueña el querer, 
que a Cuba se fue, 
y aquella mujer 
está tocando el piano; 
escriben sus blancas manos 
cartas de amores 
que han de volver.

¡Ay, goleta antillana!, 
¡Ay, cuánto lo quería!, 
que era trigo su pelo 
cuando embarcaba, 
que era nieve el pañuelo 
que adiós decía. 
¡Ay, suspira la fuente!, 
¡Ay, dormita el pregón!
La copla de un pianillo 
se va metiendo por los balcones, 
navegan los galeones 
que hay en los cuadros del corredor.

Se bambolea, se bambolea
se bambolea, la goleta 
en el río, se bambolea, 
que viene de Sanlúcar, con la marea.
¡Viva Sevilla! 
y los barcos que salen 
para las Antillas, 
y los barcos que salen 
para las Antillas.
¡Viva Triana! 
y los barcos que vienen, 
y los barcos que vienen 
desde La Habana.

Se calla el pianillo, 
tras los visillos 
suena el piano, 
qué dulce lo toca ahora 
la novia del embarcado. 
Las mecedoras bailan sus habaneras, 
con su son de caoba, 
manigua y ron, 
y se abre el balcón, 
suspira el pregón, 
¡Ay, barrio del Baratillo!, 
tiene color de Murillo 
la siesta triste de aquel salón.

¡Ay, novio marinero!, 
¡Ay, capitán de mi puerto!. 
Qué blancas son las velas de tu goleta, 
qué secretas las penas de mi pañuelo. 
¡Ay, que se fue para Cuba!, 
¡Ay, que venga por Dios! 
Que venga por el río, 
con su goleta desde Sanlúcar, 
que esta copla de azúcar 
pone más dulce mi corazón.

Se bambolea, se bambolea
se bambolea, la goleta 
en el río, se bambolea, 
que viene de Sanlúcar, con la marea.
¡Viva Sevilla! 
y los barcos que salen 
para las Antillas, 
y los barcos que salen 
para las Antillas.
¡Viva Triana! 
y los barcos que vienen, 
y los barcos que vienen 
desde La Habana.
Habaneras de Sevilla - Mª Dolores Pradera y Carlos Cano

domingo, 5 de diciembre de 2010

Campanas de Linares

Autores: Ochaíta, Valerio y Solano
Son clarines de la aurora,
que a la gente encalamina,
las campanitas tesoro,
de esta tierra de las minas.

Torero, 
ay, de Linares, los toreros!

Lloran lágrimas a mares,
ya se apagaron los soles,
y la muerte por Linares
va encendiendo sus faroles.

¡Ay, campanas de agonía,
las campanas de Linares,
repicando noche y día,
bajo un cielo de alabares!

Ay, torito nervioso,
que estás junto a mí,
embiste al que quiere,
probar su valor,
mirando al tendido,
sin miedo de tí.
La plaza le ciega,
con su resplandor,
él quiere en la arena
sembrar un jazmín,
que de a su faena,
faena, divisa de honor.

¡Ay, campanas de agonía,
las campanas de Linares!
Campanas de Linares - Rafael Farina

sábado, 4 de diciembre de 2010

Leyenda mora

Autores: Bolaños, Villajos y Durango
Por los aljibes 
de la Alhambra mora,
en noches de luna, 
dicen que se ve,
pasar una sombra 
cubierta con velo,
que nadie conoce, 
ni sabe quién es.
Dice la leyenda 
que es la favorita,
de un emir que tuvo 
en tiempos Granada,
que murió de amores 
porque un rey cristiano
despreció su boca 
al irla a besar.

¡Ay lunita, luna! ¡Ay luna, lunera!
Di tú si sabes quién es,
la sombra que por la Alhambra,
cuando tú sales se ve.
Dinos si es mora o cristiana,
dinos si murió de amor,
dinos si solo es embrujo
que la leyenda formó.
¡Ay lunita, luna! ¡Ay luna, lunera!

También la leyenda 
dice que en la Alhambra
se oyen por la noche 
cantos de dolor,
y que de las fuentes 
y los surtidores
parece que salen 
susurros de amor.
Y al cruzar la sombra 
de la favorita
se siente a lo lejos 
la burla sonar,
y el aire se llena 
de ricos perfumes
que llegan de Oriente, 
Damasco y Bagdad.

¡Ay lunita, luna! ¡Ay luna, lunera!
Di tú si sabes quién es,
la sombra que por la Alhambra,
cuando tú sales se ve.
Dinos si es mora o cristiana,
dinos si murió de amor,
dinos si solo es embrujo
que la leyenda formó.
¡Ay lunita, luna! ¡Ay luna, lunera!
Leyenda mora - Imperio de Triana

Coplas del chapinero

Autores: Ochaíta, Valerio y Solano
Ni de noche, ni de día,
la vío la gente salir,
era una monjita presa,
entre arrayán y jazmín.
Enfrente de su ventana,
un chapinero aprendiz,
mientras machacaba suelas,
al aire cantaba así.

Te tengo que regalar,
unos chapines de almendra,
para que puedas estrenarlos
la noche que me comprendas,
noche de luna, verde ciprés,
el chapinero, siempre a tus pies, 
va triturando mi corazón,
con la puntita, con el tacón.

El día de Corpus Christi
para ir a misa mayor,
chapines de terciopelo,
la encerradita estrenó.
Y cuando estaba en la iglesia
rezando con devoción,
el pícaro chapinero,
esta copla le cantó.

Te tengo que regalar
chapines de chocolate,
para aquella noche bendita,
en que conmigo te escapes,
noche de espera canta el reloj,
nadie lo sabe, sólo tú y yo
pisa menudo con tu chapines,
que no se entere ni el Albaicín.

El veinticuatro de junio,
que es la noche de San Juan,
el trébol de los amores,
Granada ha visto cortar.
Abrió la niña el postigo,
dormía la vecindad,
la luna le iba poniendo,
chapines de flor de azahar.

Te tengo que regalar,
unos chapines de estaño,
para aquella noche negrita,
que te coma el desengaño,
noche de olvido, verdes arrayanes,
la agua oculta llora en Granada.
Qué poco dura ¡válgame Dios!,
la media suela de la ilusión.
Gracía Montes - Coplas del chapinero

viernes, 3 de diciembre de 2010

Mi abanico

Autores: Naranjo y Rivas
¿Dónde estará mi abanico?
mi abanico blanco y sol
¿Dónde estará mi abanico?
madre ¿quién me lo quitó?
Yo que jugaba en sus ruedas,
y la rueda de la fortuna,
aquella noche de mayo,
aquella noche de mayo,
bajo la luz de la luna.

Abanico de encaje de blonda,
medallas de oro, de nacar y marfil,
cuantas noches de mayo te lloro 
y nadie me trae noticias de ti.
¿Quién jugará en tu rueda?
rueda de la fortuna
cuando te esten besando
los rayos de la luna,
cuando te esten besando
los rayos de la luna.

Caminito de la ermita,
de la ermita del Rosal,
se me perdió mi abanico
y no lo he vuelto a ver mas.
La estrella de mi destino,
ya no quiere ser mi guía,
porque no ve el abanico
porque no ve el abanico
donde sus medias tenía.

Abanico de encaje de blonda,
medallas de oro, de nacar y marfil,
cuantas noches de mayo te lloro 
y nadie me trae noticias de ti.
¿Quién jugará en tu rueda?
rueda de la fortuna
cuando te esten besando
los rayos de la luna,
cuando te esten besando
los rayos de la luna.

¿Quién jugará en tu rueda?
rueda de la fortuna
cuando te esten besando
los rayos de la luna,
cuando te esten besando
los rayos de la luna.
Mi abanico - Gracia de Triana