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martes, 7 de diciembre de 2010

Juan León

Autores: León, García Padilla "Kola" y Quiroga
Mas flamenco no lo había,
en la villa de Madrid,
cuando fue de Andalucía,
a la corte a presumir.
Y con Cúchares y El Tato,
en el Café de la Unión,
se ufanaba de arrogancia,
el torero Juan León.

Como reluce, como reluce,
la gran calle de Alcalá,
como reluce, como reluce,
cuando suben y bajan,
los andaluces, los andaluces,
y reluce más que el sol,
cuando con su traje corto,
la pasea Juan León.

A Paloma, moza brava,
puso cerco Juan León
pero ella se burlaba,
del mocito rondador.
Curro Cúchares y El Tato,
en el Café de la Unión,
un cantar muy conocido
dijerón al fanfarrón.

Ya no reluce, ya no reluce,
la gran calle de Alcalá,
ya no reluce, ya no reluce,
cuando suben y bajan,
los andaluces, los andaluces,
que al torero Juan León,
una madrileña guapa,
le ha robado el corazón.
Juan León - Marife de Triana

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Siempre Sevilla

Autores: León y García Padilla "Kola"
Una noche la Giralda se plantó 
en mitad del cielo,
y a San Pedro, el de las llaves, 
muy furiosa le explicó:
"Necesito que en persona, 
me transformes en un vuelo,
porque dicen que en Sevilla, 
el flamenco se acabó"
El discípulo de Cristo 
se quedó viendo visiones
y le dijo: "Giraldilla, 
lo que cuentas, no puede ser;
pero en fin, como soy viejo 
y no quiero discusiones,
vete a ver qué pasa abajo 
y me lo cuentas después".

Bajó la Giralda,
hecha una real moza,
y por el camino,
cantaba esta copla:
Sevilla será Sevilla,
mientras haya vino y flores,
Sevilla será Sevilla,
mientras haya vino y flores,
y mujeres y penillas,
que canten por seguiriyas,
hombres que sepan de amores,
hombres que sepan de amores.

En el brujo claroscuro, 
de la noche sevillana,
la Giralda paso a paso, 
toda Sevilla recorrió,
y lo mismo en San Bernardo, 
que en el barrio de Triana,
el hechizo del flamenco,
en mil coplas escuchó.
Era ya casi de día 
y al cruzar la Macarena,
un mocito pinturero, 
que la vio tan rejuncal
le dijo: "Si usted quisiera, 
en ese cuerpo moreno,
le iba a hacer yo más reformas 
que Azaña en lo militar".

Subió la Giralda,
contenta y gozosa,
y por el camino,
cantaba esta copla:
Sevilla será Sevilla,
mientras haya vino y flores,
Sevilla será Sevilla,
mientras haya vino y flores,
y mujeres y penillas,
que canten por seguiriyas,
hombres que sepan de amores,
hombres que sepan de amores.
Siempre Sevilla - Concha Piquer