sábado, 20 de noviembre de 2010

El florero (popular)

Autor: Popular
Vendiendo flores,
tu andas vendiendo flores,
las tuyas son amarillas,
as mias de dos colores.
las tuyas son amarillas
las mias de dos colores.

Pasa el florero,
jazmines, madreselvas,
flor del romero,
la niña espera,
y una adelfa sangrante 
de la ribera, de la ribera.

Y una tarde le dijo
cuando pasaba, cuando pasaba
yo morire de pena, mamita mía
si tu me amaras,si tu me amaras.
Transcurrieron los tiempos
y en la ventana, y en la ventana,
como rosa de armiño, mamita mía
la niña aguarda, la niña aguarda.

Se va el florero,
jazmines, madreselvas,
flor del romero
la niña espera, 
y una adelfa sangrante de la ribera.
El florero - Manolo Caracol

jueves, 11 de noviembre de 2010

Se dice

Autores: Caro, Landeyra y Novacasa
Se dice si vas sola,
que desgraciada eres,
se dice que coqueta,
si con un hombre vas,
si ves a dos mujeres,
tambien se dice que
el mundo está al revés,
la cosa es murmurar.
Eres muy buena si 
con arte, sabes fingir.
eres muy mala si
no sabes disimular,
y con la verdad, pretendes vivir.

Amar, 
yo quiero amar con libertad,
porque nací mujer, para querer
y hacer mi santa voluntad.
Amar,
sin escuchar el que dirán,
pues todo es hablar,
hablar, por no callar.

Amar,
sin escuchar el que dirán,
pues todo es hablar,
hablar, por no callar.
Que digan lo que quieran,
a mi que más me da,
pues hace un rato largo
que yo me convencí,
que el mundo entero es,
un patio de vencindad,
y hay que tomarlo así,
da esa casualidad.

¡Hay que tomar el mundo a broma!
¡Viva el amor!
Por un capricho das la vida, 
si es menester,
la vida es así, 
que le vas a hacer.

Amar, 
yo quiero amar con libertad,
porque nací mujer, para querer
y hacer mi santa voluntad.
Amar,
sin escuchar el que dirán,
pues todo es hablar,
hablar, por no callar.

Amar,
sin escuchar el que dirán,
pues todo es hablar,
hablar, por no callar.

Amar,
sin escuchar el que dirán,
pues todo es hablar,
hablar, por no callar.
Se dice - Concha Piquer

martes, 9 de noviembre de 2010

Quién tiene la culpa

Autores: Saavedra y Marta
¿Quién tiene la culpa de haberte querido?
¿Quién tuvo la culpa de nuestro querer?
Si fueron tus ojos o fueron los míos,
los que se encontraron para padecer.
Fueron unos días, en que tú llenaste,
de luz y alegría a mi corazón,
y cuando ya nunca de ti lo creía,
cubriste de sombra, toda mi ilusión.

Se hundieron los sueños, que yo un día forjara,
en aquel cariño que yo puse en ti,
vete y nunca vuelvas, no quiero ni verte,
que has roto mi vida y quiero vivir.

Como pasa el tiempo, paso mi tristeza,
hoy te encuentras solo por tu mal querer,
y ahora te acuerdas del mal que me hiciste,
vete y nunca vuelvas, no te quiero ver.
Pasa tu calvario, que yo paso el mío,
tú por un capricho, yo por un deber,
como yo te quise, nadie te ha querido,
ahora ya no puedo quererte otra vez.

Se hundieron los sueños, que yo un día forjara
en aquel cariño que yo puse en ti,
vete y nunca vuelvas, no quiero ni verte,
que has roto mi vida y quiero vivir.
¿Quién tiene la culpa? - Niña de Antequera

sábado, 6 de noviembre de 2010

El gitano señorito

Autores: Montes y Ulecia
Fue mi madre una señora,
y mi padre un caballero
de los que pelan borricos
al compás de los panderos.
Entre mimbres y canastas,
vine al mundo una mañana
al compás de una guitarra,
al compás de una guitarra
bajo el puente de Triana.
Me marché a correr el mundo,
cuando yo era mayorcito,
y por eso todos me llaman:
"El gitano señorito"

Dale, que dale, que dale,
Dale, que dale, al pandero,
Dale, que dale, que dale,
Yo no camelo el dinero.
Tengo una novia, que es más que rica,
la que conmigo se quiere casar,
para que yo tenga, lo que me falta,
talento, madre y valor para currelar.

Yo no entiendo de borricos,
de canastas, ni calderos,
ni de trajes entallados,
ni de zambras, ni toreros.
Ni yo camelo la guitarra,
ni el flamenco canturreo,
para mí no hay diversiones,
para mí no hay diversiones,
más que el fútbol y el boxeo.
Por mi gusto refinado
este traje tan bonito,
hoy me llaman los gitanos:
"El gitano señorito".

Dale, que dale, que dale,
Dale, que dale, al pandero,
Dale, que dale, que dale,
Yo no camelo el dinero.
Tengo una novia, que es más que rica,
la que conmigo se quiere casar,
para que yo tenga, lo que me falta,
talento, madre y valor para currelar.
El gitano señorito - Pepe Blanco

Concha Piquer (copla)

Autores: Ochaíta, Valerio y Solano
Aunque los mares azules,
fueran leños encendidos,
mi barco los cruzaría.
Si me dieran los perules,
doblones de oro fundido,
ni el oro me detendría.
Copla que empieza, termina
con llanto de una mujer;
que la ausencia es una espina
que solo cura el volver.
Desclavé del suelo los rojos tacones,
callé los jipíos del polo y la caña.
y con un sollozo dije a mis canciones,
allí nos espera, la luna de España.

¡Ay, vámonos, vámonos!
vámonos para Sevilla,
que por Triana,
va la Mariana,
con su cuchilla.
Moguer ya me señala,
en los cafetines 
con los amantes
de la Parrala.
Vamos por la verde esquina,
de la lima y el limón,
donde tengo una vecina
trastornada del corazón.
Vamos Lirio y Petenera,
vamos Doña Sol y Lola,
que si no estáis a su vera,
con la Concha por bandera,
España, España se queda sola.

Cuando una copla entrelaza
otro corazón y el mío,
la garganta se me afila.
Y canté para dos razas,
si las dos me han entendido,
ya puedo morir tranquila.
Desde Cádiz hasta el Plata,
de Madrid a Bogotá,
yo fui una concha de nácar,
que bautizó en un cantar.
Y por los palacios de viejos virreyes,
y por la manigua del sol y la caña,
esta cantaora no tuvo más leyes
que poner jirones de sangre de España.

¡Ay vámonos, vámonos!
vamos para los Madriles
donde Almudena vende violetas
todos los abriles.
Granada lo merece
que hace a las niñas
emperatrices de los franceses.
Vamos por el ganapierde
del oscuro callejón,
donde están los ojos verdes
llorando su perdición.
Vamos Lirio y Petenera,
vamos Doña Sol y Lola,
que si no estáis a su vera,
con la Concha por bandera,
España, España se queda sola.
Concha Piquer (copla) - Concha Piquer

lunes, 1 de noviembre de 2010

Qué guapa eres

Autores: García y Murillo
Venta Real de Antequera,
dos chatos de manzanilla,
el embrujo de tu cara,
el embrujo de Sevilla.
Viva tu sabiduría,
cómo me fuiste enredando,
con aquel beso que había,
entre tus labios jugando.

Qué guapa, qué guapa eres,
ay, yo volviéndome loco.
Qué guapa, qué guapa eres,
poquito, muy poquito a poco.
Sabiendo que no me quieres,
mi cante del pecho se escapa,
para repetirte que guapa,
ay, que guapa, que guapa eres.
Para repetirte que guapa,
ay, que guapa, que guapa eres.

Quiero tus noches en vela,
tu voz y tu pensamiento.
Quiero ser sobre tu aliento
la llama de tu candela.
Pero no más, compañera,
que eres peor que un veneno,
que venenito más bueno
Para que yo me lo bebiera.

Qué guapa, qué guapa eres,
ay, yo volviéndome loco.
Qué guapa, qué guapa eres,
poquito, muy poquito a poco.
Sabiendo que no me quieres,
mi cante del pecho se escapa,
para repetirte que guapa,
ay, que guapa, que guapa eres.
Para repetirte que guapa,
ay, que guapa, que guapa eres.
Qué guapa eres - Antonio Molina

Los cuatro candiles

Autores: Quintero y Gordillo
Como el que pide limosna yo te dije
"Por Dios, no te apartes de mí".
Lo mismo que un niño chico
que va pidiendo limosna,
cariño por compasión te pedí,
y tuviste el valor de dejarme morir.
A la horita que el gallo cantaba,
con tu velo y tu corona de azahares,
fuiste a venderte como una esclava,
caridad te suplicaron mis pesares,
pero por cante me lo cambiabas.

Ya están muertecitos los cuatro candiles
que echaban tus luces en mi callejón.
Y anoche me han puesto faroles a miles
de mayo y abriles cuajados en mi balcón.
Está hecho a ganar 
y que quieras, que no,
tu barquito en la mar, 
esta vez se perdió 
con tus cuatro candiles, 
compañero, con Dios.

Lo mismo que una veleta
te volviste para mí cuando el viento cambió.
Tu corazón variable,
lo mismo que una veleta,
rodando por esos mundos de Dios,
tú a mi puerta a pedir limosnita de amor.
A la horita del sol por levante
me acordaba de tu velo y tu corona,
y aquel vestido tan elegante,
y el cariño que te tuvo mi persona
cambió de rumbo, como tu cante.

Ya están muertecitos los cuatro candiles
que echaban tus luces en mi callejón.
Y anoche me han puesto faroles a miles
de mayo y abriles cuajados en mi balcón.
Está hecho a ganar 
y que quieras, que no,
tu barquito en la mar, 
esta vez se perdió 
con tus cuatro candiles, 
compañero, con Dios.
Los cuatro candiles - Rafael Farina